Posteado por: victorsanchez | junio 10, 2011

La luz de Sol

Hoy me paseé por la Puerta del Sol. Y he de decir algo:

La juventud española está lista para cambiar el país, para tomar las riendas del cambio e inspirar con su valentía y su espíritu al resto del pueblo. Los hombres y mujeres que han alimentado el comienzo de esta revolución han herido (esperemos que de muerte) el derrotismo de una sociedad que presenciaba resignada como los problemas se acumulaban sin soluciones viables.

Y lo han hecho con la valentía de crear, con la organización de los niños que inventan un juego completamente nuevo, con sus reglas y principios surgidos del corazón. No sé hasta donde vamos a llegar. Pero sin duda, me siento orgulloso de compartir tierra con estos hombres que han mostrado su espíritu de niños.

La revolución de los abrazos no es más que la constatación de que están vivos, de que sus espíritus llenarán el imaginario de todo el mundo y, de que sí, de que España vuelve a descubrir la luz en tiempos de dificultad. Si los viejos soñadores de otro tiempo abrieran los ojos, sin duda viajarán a Sol, porque es allí donde los jóvenes de espíritu han decidido volver a soñar.

Posteado por: victorsanchez | junio 9, 2011

Volver…

Se me hace raro volver a España. No es una sensación desagradable, pero sigo sintiendo un gran vacío, como si me faltara una parte de mí mismo. Es una sensación que nació hace mucho tiempo, hace ya más de un año, y persiste como un mal resfriado. Se ha llevado consigo la escritura, y eso es una puñalada de la que me estoy recuperando con mucha lentitud. Quizás me falte una chispa… Quizás solo tenga que sentarme delante de la pantalla y comenzar a escribir, sin objetivo, sin miedo alguno a lo que mis entrañas tengan que lanzar.

Hablando de entrañas, últimamente no ceso de escupir sangre, guardo un fuerte rencor en mi interior, como si culpara al mundo de este silencio. Pero lo cierto es que me enfado con facilidad, y tengo que mantener mis reacciones con toda la sangre fría del mundo para no cometer alguna estupidez, o dañar a alguien querido (o no querido). Es un problema, sin duda, pero he prometido dejar de odiar, descubrir el punto medio que me impida volver a ocultar jamás mis sentimientos, pero que tampoco me llene de una furia incontrolable cada vez que ocurra algo que me moleste.

Y es que la estupidez humana es mítica, de proporciones bíblicas. Molesta e inquieta al mismo tiempo, hace gracia en algunas ocasiones. A veces me gustaría imitar a nuestro cómico más popular y repartir varazos por el mundo. Pero he de ser justo, porque ni la vida es tan oscura como la veo cuando siento ese odio, ni tan brillante como me intentaba hacer ver antes, callándolo todo. Tengo fe y confianza en que encontraré el equilibrio. Cuento con algunas personas a mi lado maravillosas, y otras que quizás se queden un rato más (aunque a veces me canse de jugar a que les importo lo suficiente).

Bonne nuit.

Posteado por: victorsanchez | junio 2, 2011

París, ¡qué grande eres!

Feliz… y se hace raro saborear esa palabra en mis labios. Desde hace un tiempo vivía arrastrado por el viento, enfadado con todo y todos. Pero hoy me siento feliz, de ser yo, de vivir, de estar en esta maravillosa ciudad que es París. La capital de las luces crece con cada visita, muestra nuevos rincones de magia, una iglesia impresionante, un mercado de flores o una calle que de repente te conduce a un pueblo en mitad de la gran ciudad.

Esta ciudad es como esa mujer que te impresiona de lejos, y al acercarte en un primer vistazo piensas que no era para tanto. Pero después, cuando  la conoces, empiezas a enamorarte de cada nuevo detalle que te muestra. París se hace de rogar, pero la espera merece la pena.

Posteado por: victorsanchez | mayo 24, 2011

El rugido del león

La revolución, sí es que de algún modo llega a producirse esa revolución que ha adoptado el nombre de “Spanish Revolution”, empieza ahora. No en la semana que los miles de jóvenes —y no tan jóvenes— manifestaron su espíritu a lo largo de las plazas del mundo, acampando sus sueños llenos de ilusión y esperanza. Sino ahora. Cuando las urnas han arrojado un navajazo en las mismas entrañas del movimiento y las dudas y el desencanto comienza a aflorar en muchos hombres y mujeres.

Porque esta lucha no podía ganarse en siete días, no debía ganarse en siete días. El resultado de las elecciones, dejando a un lado el desencanto, era previsible. Y lo era porque, como me decía sabiamente mi hermano, un joven con cabeza de sexagenario, para haber funcionado en estas elecciones el movimiento debía haber comenzado hace un año o dos, con el tiempo suficiente para elaborar un movimiento estable y con propuestas fuertes.

Ahora es el momento de conocer el alcance de este movimiento, saber si se trata del rugido de un león dormido o de la pataleta de un niño. Cualquier llama es buena en un tiempo en que el silencio se lleva nuestros derechos, pero sin oxígeno, sin el bombeo constante de ideas y nuevas demostraciones de espíritu, estos días que han asombrado al mundo —y que han llenado de orgullo a muchos que, como yo, contemplábamos con cinismo el devenir de España—quedarán en papel de borrajas, tragados por el incesante rodar del bipartidismo español.

Ahora toca tragar saliva y mirar al frente, organizar y seguir luchando, por mucho que el destino de las elecciones generales quede, hoy en día, muy lejos. Esta revolución ha demostrado tener corazón, ahora le falta demostrar que tiene agallas y que tiene rostro, que tiene cabeza y tiene una dirección. Tarde o temprano esta revolución necesitará, quiera o no, politizarse, encontrar un camino en y por la democracia que pueda arrastrar al pueblo entero hacia una nueva reestructuración de la vida democrática. Pero de momento necesita fe, y a raudales, porque le espera una travesía en el desierto y el silencio, o el cinismo, de los que como yo, nos sentimos muy lejos de querer compartir el fardo —el desengaño de la humanidad es una enfermedad muy contagiosa—.

Quizás un día el Sol de esta revolución sea tan poderoso que vuelva a llenar de luz los rincones oscuros de España. Quién sabe. Al menos, tengamos el valor de imaginarlo durante un instante siquiera, y que las armas del espíritu hagan el resto.

Posteado por: victorsanchez | enero 2, 2011

Los números de 2010

Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y te presentan un resumen de alto nivel de la salud de tu blog:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: ¡Este blog está en fuego!.

Números crujientes

Imagen destacada

Un Boeing 747-400 transporta hasta 416 pasajeros. Este blog fue visto cerca de 12,000 veces en 2010. Eso son alrededor de 29 Boeings 747-400.

 

En 2010, publicaste 24 entradas nueva, haciendo crecer el arquivo para 150 entradas. Subiste 29 imágenes, ocupando un total de 2mb. Eso son alrededor de 2 imágenes por mes.

Tu día más ocupado del año fue el 2 de junio con 245 visitas. La entrada más popular de ese día fue El Imax, un invento del pasado.

¿De dónde vienen?

Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran meneame.net, search.conduit.com, es.wordpress.com, chiarina-en-siena.blogspot.com y mail.live.com.

Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por universo, toledo, paisajes de amor, madrid y cuentos sobre la libertad.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1

El Imax, un invento del pasado junio, 2010
2 comentários

2

Crash septiembre, 2009
1 comentario

3

Un cuento sobre la libertad junio, 2009
3 comentários

4

Rodando por Toledo diciembre, 2009
2 comentários

5

Sobre el equilibrio enero, 2009

Posteado por: victorsanchez | diciembre 8, 2010

De musas y sueños se construye el cielo

Sigo teniendo el mismo problema. Mi mente se infla de pensamientos, unos más agradables, otros menos, pero entre todos consiguen desarmar mi equilibrio, llenarme de una inquietud que no me permite reposar, sobre todo cuando me enfrento con la almohada e intento por todos los medios que me muestre la puerta al mundo de Morfeo. Sí, exactamente eso es lo que me ocurre hoy. Hace mucho que no pasaba, pero eso no significa que hubiera olvidado lo desagradable que es mi papel en esa situación.

Y es que, en estos momentos, escribir es lo único que me salva, es lo único que pone una nota de color en el hecho de no poder dormir, de ser derrotado por los mecanismos de mi propia mente. Escribir me hace sentir que, al menos, de esta situación saldrá algo bueno, algo que merezca la pena. Claro que, preferiría que la escritura siguiera un cauce menos insomne y estar ahora en los cielos de mi subconsciente (que, por cierto, es más infierno).

Resignémonos a que una vez más salga algo positivo del hecho de escribir. Al fin y al cabo, las palabras vuelven a surgir libres y salvajes, como antaño. Y eso es motivo de celebración profunda. Solo aquellos que han escrito y que han sentido la pasión y la sensualidad de las palabras pueden llegar a entender lo que se siente cuando la musa nos abandona durante un periodo prolongado.

Leer Más…

Posteado por: victorsanchez | septiembre 28, 2010

Aquí…

Por fin tengo Internet, tras unas semanas demasiado ajetreadas en las que no he tenido tiempo de detenerme y coger la pluma (al menos no para escribir fuera del trabajo). No quiero perder este rincón, y menos faltar a mi promesa (un poco para vosotros mis lectores si es que todavía tengo claro esta y un poco para el viento). Así que aquí estoy, en Francia, escribiendo.

Esta tierra está llena de vida, de magia. El aire huele diferente, el latido de sus calles  tiene un ritmo diferente a lo que yo estaba acostumbrado en España. Aquí me siento más vivo. Hay una extraña fuerza que me relaja y me llena de excitación… quizás por estar más cerca de las raices de mi espíritu.

No echo de menos mi patria (aún es pronto), y los pocos pensamientos de nostalgia se los reparten mi familia y un puñado de amigos. Me tocó llevarme poco en la maleta, y eso es algo que tardaré en perdonarle a mi antiguo país, a la gente.

Hay muchas cosas de las que hablar de esta ciudad. Pero de momento me contento con haber tenido un momento de calma para poder dejar un poco de mí en esta pantalla, para lanzar el primero de mis susurros al viento (por fin estoy en un lugar en el que se susurra y no se grita. Aquí los gritos de mi cabeza, miedos y negatividades se callan por una cuestión de vergüenza).

Volveré a escribir. Espero que pronto, espero que más extenso. Pero por hoy es suficiente con esto, que ya dan la una de la noche y el horario frances me ha tenido en pie a las siete de la mañana.

À bientôt!

Posteado por: victorsanchez | septiembre 1, 2010

Los abismos del Yo

Y que hube contemplado los abismos de la vida

Y volví mártir, y volví muerto

¿Nunca os habéis asomado a los abismos de una persona? ¿Nunca os han dejado una puerta abierta hasta las entrañas de su alma? Es un momento extraño, inquietante, en el que el mundo del inconsciente y del Yo se funden en uno solo, y el espectador es capaz de hundirse en el océano de la otra persona. Momentos en los que la mentira y las máscaras no tienen nada que decir.

La persona se muestra, desnuda y sin barreras. Y puede llegar de múltiples formas, a través de una mirada, de unas palabras dichas con el acento de la verdad más profunda, de un gesto inadvertido. Y de repente ¡flap! Eres el invitado a una mansión enorme de una persona que hasta el momento creías conocer, y que de repente te muestra un mundo distinto. Y te da respeto. Y te da hasta miedo, un temor reverente y extraño. El temor ante el abismo.

Mucho se ha hablado de la imagen de un iceberg para describir al Yo y al inconsciente. El Yo sería la punta y la gran masa que queda debajo del agua el inconsciente. Pero cuando encuentro estos momentos, me doy cuenta de que el Yo es dinámico, la consciencia es solo un grado y el inconsciente es el fardo de vida que dejamos a oscuras. En el momento en que te abismas en el Yo, integra el Inconsciente, lo hace partícipe y parte consciente de él.

Quizás por eso da vértigo y miedo el abismo del Yo, igual que el  mundo onírico genera inquietud cuando se hace tan patente que no sabemos si es real o no. Quizás por eso toda nuestra vida nos esforcemos a disfrazar nuestras profundidades con máscaras.

Entradas antiguas »

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.