El día que estas palabras lleguen hasta ti, quizás no estés preparado. Quizás las leas, y creas olvidar su contenido. Tu vida se alejará como si jamás te hubieras detenido. Pero de repente, un día, un pensamiento furtivo cruzará tu mente. Una frase, un renglón siquiera. SIn venir a cuento y sin explicación alguna, como esas ráfagas de viento repentinas que asaltan tu rostro en verano. Y pasaran semanas, meses incluso de silencio. Pero volverán. Cada vez más a menudo, la indiferencia se tornará interés, el interés necesidad. Porque necesitas al cielo tanto como él te necesita a ti.
Un día seguirás este camino. Si las letras han llegado a ti, jamás te abandonarán. Yo ya estoy llegando tarde. Por miedo, por lasitud… No lo sé. Y hoy te estoy hablando tanto como me hablo a mí. Somos animales divinos, esclavos de un cuerpo con las manos demasiado largas y los pies demasiado cortos. Pero hoy te digo:
Dios ha vuelto. Jamás se fue. Nunca tus actos quedarán sin respuesta. Sólo que hoy, las raíces del universo son más tangibles que nunca. El destino se revela con señales cada vez más visibles. Porque se acerca la hora de afrontar nuestro futuro. Se acerca la hora de elegir qué mundo queremos para nuestros hijos. Se acerca la hora de que el alma se manifieste.
¿Estás preparado? De repente los castillos de arena tendrán cimientos en el cielo, las alas de nuestras espaldas se harán visibles. Llega el fin del hombre, que se encontrará con su hermano mayor. Un ser divino, más cercano de DIos y de sí mismo.
Y no me importa que seas cristiano, musulmán o judío, hindú, budista, agnóstico o ateo. Es tu fe en la vida la que marcará tu destino. Si tu me quieres, estás queriendo a Dios a través de mí. Si rechazas la muerte del olvido y abrazas el amor, amas a DIos. Y si el nombre es el problema, no me importa que le llames de otra forma. Durante innumerables siglos ha recibido nombres que no le desmerecen más que el actual.
Por fin llegan las flores del cambio.


¡Llegan las flores del cambio! Pero cuándo, pero dónde… La primavera de la vida de cada uno se encuentra en la serenidad de una búsqueda hacia el interior de nuestra existencia. Nos empeñamos en ser sociales, conocer a muchas personas y, sin embargo, no nos conocemos a nosotros mismos. Lo que propongo es bucear en la piscina de nuestro corazón.
Para mí, la primavera no vendrá a través de grandes momentos. Esas flores que cambian tu existencia son las pequeñas cosas que la vida te regala en el caminar cotidiano. ¡La felicidad es ya una realidad! Eso sí, en el futuro se consumará.
Por: Jesús Sánchez Camacho el diciembre 3, 2008
a las 9:34 pm
por tercera vez escribo….y que sepas que odio tu blog…
solo un tema…odio el mesianismo y a los mesianicos.que cambio??? que cosa me cuentas???.
vamos a ver como jesus sanchez camacho dice y estoy deacuerdo con el, todo esta en el ya. Creo que las cosas ya estan en nosotros y no hay que buscar nada. los cambios se producen en nosotros. el mundo esta en nostros.
yo no necesito ver a dios, ni amar a dios. ni necesito esperar la llegada de nada. Yo soy dios. estoy aqui y ahora.
Por: Li el diciembre 4, 2008
a las 7:03 pm
no hay nada extraordinario, mas que lo sencillo, lo normal. el dia a dia.
Lo espiritual no se busca, ya esta. esta aqui, en cualquier acto.
Y lo mas espiritual es ser nosotros mismos. a nuestra forma, siendo lo que hemos venido a ser y tal como hemos nacido.
Por: Li el diciembre 4, 2008
a las 7:05 pm
Segun los aborigenes australianos los cumpleaños solo se celebran cuando ellos se sienten mejor personas, cuando ellos sienten que han crecido.
su cambio es su evolucion. ellos no esperan que van a ver a dios y ya van a ver el cambio y se volveran buenos y maravillosos…no no…ellos sienten dentro de si sus cambios, su evolucion. y asi lo celebran.
Por: Li el diciembre 4, 2008
a las 7:06 pm
te felicito esta muy bien tu escrito, sigue adelante que llegaras lejos
Por: thairana el diciembre 17, 2008
a las 12:22 am
Te lo agradezco thairana, muy bello nombre
Por: victorsanchez el diciembre 17, 2008
a las 12:27 am