Un camino entre los árboles
Ahora que ha vuelto la vida, ¡cuánto movimiento se agita bajo los árboles, las casas, las montañas y los coches! Después de tanto tiempo dormidos, llega el despertar. Como una ventolera que amenaza huracán, nuestros ojos se abren al cambio. De repente se vuelve a hablar de un mundo mejor, de un futuro mejor. Por los rincones se levantan susurros ansiosos, y las sonrisas brillan, con las comisuras de los labios llenas de los restos de nuestras lágrimas.
Somos jóvenes, tanto como nos lo dicta el espíritu. El mundo grita, y nuestros oídos se desperezan. Hay muchos que luchan, muchos que lo han hecho durante décadas y siglos. Pero demasiadas voces se apagaban sin que hubiera un hombre que las agarrara. Y ahora, creo que los hay. Y yo soy uno de ellos. Me ha costado mucho tiempo darme cuenta. Me costará más tiempo hablar de lo que escucho. Pero no existe silencio más lleno de emoción que el que vive ahora. El mundo va a cambiar. El mundo está cambiando.
Perder el miedo. Es, en verdad, el mejor de los caminos. Es el miedo lo único que nos separa de la felicidad. De encontrar en el espejo el reflejo de un mundo libre, de un mundo alegre. Un lugar en el que no hay utopía imposible, un espacio de creatividad y esperanza, de decisiones. Vamos a ser conscientes de la importancia de nuestras manos y nuestras piernas, del poder de nuestra voluntad. El universo nunca ha sido indiferente a nosotros. Por fin vamos a entenderlo.
Mis palabras no son distintas a las que han dicho antes de mi muchos otros, más sabios, más carismáticos. Es un mensaje que viene flotando desde antes incluso del nacimiento del hombre, ya lo recitaban los árboles. Pero vosotros si sois distintos. Porque ahora habéis abierto el alma, sois receptivos. Porque es la hora, el momento de escuchar. Y lo que yo digo, lo dirán cientos, miles, vamos a cambiarlo todo. Juntos.
Así que confiad un poco más, amad como nunca, y tened claro que compartimos el susurro, que el susurro se convertirá en rugido, y que el rugido convertirá en realidad los anhelos que llevan tanto tiempo dormitando.
Por la vida. Por ti.
Tags: caminos de la vida, esperanza, fe, fin de los dias, libertad, miedo, obama
You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.
Enero 24, 2009 at 10:31 am
NO, por ti… que por fin te veo vivo como antes… sonriendo como antes. Por fin vuelves a ser mi Victor, aquel que había perdido en algún momento.
Un besito dulce,
Pat
Enero 24, 2009 at 11:07 am
¡Genial!
Me ha encantado tu escrito, Víctor. Ya echaba de menos esos discursos tuyos, hace tiempo que no te escuchaba hablar así.
Sigue así!
Un besazoooo
Enero 25, 2009 at 7:08 pm
Gracias Garita, a ver si nos vemos alguna vez por el msn que hace mucho tiempo que no te veo el pelo! Un besazo enorme mini.
Enero 25, 2009 at 7:09 pm
Gracias Pat
Ha sido un camino muy largo…
Enero 26, 2009 at 1:06 am
una maravillosa vitalidad en escrito.
Enero 26, 2009 at 1:22 am
Wow! Increíble. Es inspirador leer cosas tan cargadas de optimismo
Un abrazo y nos vemos por la uni!!
Enero 26, 2009 at 1:25 am
Gracias amigo mio! Nos vemos mañana en tratamientos Jokin
Enero 26, 2009 at 1:25 am
Gracias Nano te lo agradezco mucho, así lo siento
Febrero 1, 2009 at 10:26 pm
Aupa Víctor!!! Este escrito es inspirador para lo que nos aguarda en los próximos meses, eh amigo? jajaja.
Un abrazo
Febrero 2, 2009 at 1:26 am
jajaaja Cierto Rober espero verte muy pronto por Madrid
Un abrazooo