Se esconde el sol en la capital. La temperatura refresca, pero es agradable. La luna se alza a medio camino entre una figura inadvertida y la reina de la noche. Acabo de montar en el tren; me siento nervioso y expectante, como si fuera a ocurrir algo extraordinario. Después de interminables escaleras y pasillos de una estación demasiado grande, llego a las puertas de la ciudad. Otro Madrid despierta, y se abre como una flor misteriosa y a veces inquietante. Se mezclan risas con conversaciones más serias; el ambiente parece invitar a sincerarse con los demás e incluso con uno mismo. Todo es más suave y sutil, lleno del encanto que al día, simplemente, se le escapa.
La noche desemboca en un banco de Gran Vía. El viento se ha levantado, pero nadie quiere cubrirse con mi camisa (grande para todas las presentes). Es entonces cuando un hombre se sienta a mi lado. Peruano, con varias cervezas de más (o quizás las justas). Estudia biología: sigue un master en España. Me habla de su tierra, de la diferencia entre España y la tierra que cataloga como tercer mundista con voz quebrada. Me exhorta para que visite el Machu Picchu. “La octava maravilla” me dice. Un lugar mágico. Y poco después me confiesa que todavía no ha podido visitarlo. “¿Por qué?” pregunto. “Porque no tenía dinero, porque cuando vives en un pueblo pequeño con escasos recursos ni siquiera puedes pensar en ello. Pero cuando vuelva lo haré. Tendré dinero”.
“Hay un dicho árabe que reza así”, me dice: “El pasado ha huído. El futuro está ausente; pero el presente es tuyo”.
Cuando le pregunto si está con sus amigos, resopla y murmura “amigos…”. “Compañeros” ironizo. Al final nos despedimos, él se quiere disculpar por molestarme pero yo estrecho con fuerza su mano y le deseo la mayor suerte del mundo. La noche de Madrid tiene extraños caminos que se entrecruzan, historias de extraños que chocan en la soledad del gentío. Ojalá un día aquel buen hombre pueda visitar su Machu Picchu. Ojalá yo también pueda hacerlo.

Ojalá algún día todos esos ojalás dejen de serlo…
Besos
Por: Garah el septiembre 12, 2009
a las 7:07 pm
[...] Crash septiembre, 2009 1 comentario 3 [...]
Por: Los números de 2010 « Un paseo por la tierra el enero 2, 2011
a las 1:18 pm