A veces caminar es cuestión de manos. Las que te arrastran por el suelo cuando las piernas han dejado de caminar. Ese es mi sino, caer y no rendirme, volver a levantar el espíritu, hasta que me eleve tanto que aprenda a volar o hasta que me harte de estas tierras que transitamos con tanta seriedad. Aquí dejo parte de mí, la que no me ha logrado arrebatar el viento. Espero que disfrutes de esta estancia.
"El peso de un solo hombre podría plegar el universo entero, si sólo tuviera el valor suficiente de hacerlo"
Comentarios recientes